lunes, 26 de enero de 2015

"Lo tengo en la punta de la lengua"

¡Lo tengo en la punta de la lengua!

¡Qué frustrante es! Sabemos que lo sabemos, que está allí, archivado en algún lugar de nuestra memoria, pero… ¿por qué no podemos acceder al nombre de ese actor, o de ese lugar que conocemos bien, pero que se nos escapa caprichosamente cuando queremos evocarlo?
El nombre de este común y curioso fenómeno expresa perfectamente esa sensación de estar tan cerca de pronunciar cierta palabra, que pareciera divertirse a nuestra costa escapándose de nuestro alcance. ¿Quieres saber cómo y por qué ocurre? Veamos…

Fenómeno peculiar


El fenómeno de tener una palabra en la punta de la lengua ha revelado interesantes hallazgos en el laboratorio. Así, durante ese estado de intensa sensación de conocer la palabra, a la cual no se accede, recordamos cierta información sobre el término buscado.
En muchas ocasiones incluso se recuerdan detalles como el número de sílabas, la letra inicial y final, y la ubicación del acento principal. Además, intentamos buscar sinónimos o palabras alternativas como una estrategia para inferir y pronunciar la palabra. Todo esto demuestra que el proceso de la recuperación de las palabras no es de todo o nada, sino que las representaciones fonológicas y semánticas de las palabras son independientes y se apoyan mutuamente.
Otra peculiaridad del fenómeno PDL es que ocurre en mayor medida con nombres propios, seguidos por nombres comunes, y en último lugar están los verbos y los adjetivos. Los estudiosos del cerebro y la conducta también han determinado que este fenómeno es común y frecuente, aumentando su incidencia con la edad. Sin embargo, cuando las exigencias ambientales son elevadas, como durante los períodos de exámenes para los estudiantes, la frecuencia del PDL también es alta.

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